domingo, 17 de enero de 2010

DON NIEVAS O LA CARRERA DEL MANCARRON- ULTIMA PARTE



Y no solo le corro con el del carro también le pongo a correr a mi nieto que apenas sabe andar a cabalo decía el viejo. Si le decía le corro por mil, Nievas decía no, le corro por Diez mil con el del carro que decía esto me sobresaltaba porque ni loco quería correr ese burro viejo, pero yo creía que solo era una estrategia hasta que se armo una polla de cinco caballos a veinte mil pesos cada uno y realmente el que iba a correr era el del carro, hasta ultimo momento creía, que era una broma del viejo. La verdad es que no me veía subiendo a ese feo animal y peludo, que hasta diarrea parecía tener, el comisario del pueblo tomo el dinero de la carrera ya que era mucha y se armo nomás… El viejo le saco la montura del sulky al animal, le puso un freno y lo llevo caminando hasta la largada yo no lo podía creer, trajimos un ganador de catorce carreras en el hipódromo y este loco me trae en avioneta desde Buenos Aires para correr un caballo viejo de carro, no podía ser pensaba. ¡Bueno! Después de perder acá desafiaría a estos mismos caballos con CLEARS por mucha mas plata, pensaba yo.- Que equivocado que estaba. En la caminata a la largada Don Nievas me dijo, no se vaya a olvidar de ganar, solo por la cabeza, mi mente no entendía nada, como iba a ganar a estos caballos con este mancarrón. Cuando monte a este montón de mugre, se transformo, sentí abajo mío un animal con fuerza y no tan viejo como yo había creído, le hice solo un pique por orden de Don Nievas y lo note mucho mas de lo que había pensando. La carrera era trescientos cincuenta metros nadie había jugado a nuestro caballo, solo Don Nievas y el capataz aceptaron todas las apuestas que le hicieran, en un momento los vi con las manos y los bolsillos llenos de billetes de las apuestas que habían tomado hasta el ultimo paisano le jugo en contra al caballo del carro, al prepararnos para salir podía ver las burlas que todos hacían al caballo y al chico que lo corría. Se imaginaran el resultado, la cuestión fue así al largarse la carrera Salí medio cuerpo adelante y gane apenas por la cabeza. Atónitos los rivales pedían revancha a gritos, fue pura suerte gritaban, vamos a correr de nuevo, entre el tumulto algunos decían que la carrera estaba arreglada, que lo dejaron ganar al del carro y no faltaron desafíos por grandes sumas de dinero. Cuando el comisario le dio la plata a Don Nievas le dijo que por lo menos diéramos la revancha, porque todos pensaban que estaba todo preparado por los que corrieron. Bueno, dijo el viejo, ya que el caballito se calentó, prepare ahora una por el doble de plata y corremos quinientos metros. Siiii, dijeron todos en coro varios propietarios y se armo una carrera con nueve caballos y por cuarenta mil pesos cada uno, si en la primera carrera le jugaron en contra a mi caballo, ahora entre nueve caballos y la distancia mas larga fue peor, la mayoría de las personas afirmaba que el caballo del carro, no llegaría a los quinientos metros corriendo. Así fue, misma expectativa, mismo desarrollo, mismo triunfo cuando termino la carrera mire detenidamente por primera vez al caballo y no era otro mas que CLEARS el gran campeón de la recta en Palermo, era increíble, todo peludo, todo embarrado, todo un campeón y hasta hecho en el carro, entonces supe cual era el tratamiento que Don Nievas le había hecho, los caballos buenos que compraba primeramente los seis meses de cepillarlos contra el pelo, esto lograba que quedaran peludos como de peluche, les dejaba crecer las clinas y cola, desparejándosela y despacito le ponía la montura del sulky los hacia caminar días enteros atados al sulky sin que se espanten, hasta que una vez acostumbrados quedaban dócil y listo, para su actuación en la mañana de las carreras, le daba un sedante para llegar tranquilo al lugar que debía ir y al esperar que a eso de las dos o tres de la tarde se le pase el sedante, para entonces si correr contra cualquiera. Los otros dos caballos que llevaba nunca corrían, solo eran carnada, el único que corría era el que parecía un pobre mancarrón viejo al que hasta lastima daba correr ……..



CUENTOS CORTOS DEL VIEJO CUATRERO

de Walter C. Muñoz

Copyright © 2008 MJS y DDHH

Todos los derechos reservados.