domingo, 31 de mayo de 2009

EL SALVADOR : PORNOGRAFIA INFANTIL
















VACIOS LEGALES FOMENTAN LA PORNOGRAFÍA INFANTIL















Por Nelson Rentaría
Sin una ley que regule el ciberespacio, los proveedores de Internet se niegan a colaborar con las investigaciones en torno a la pornografía infantil.

SAN SALVADOR
A Bart Simpson lo han obligado a dejar su patineta y sus travesuras en ciudad Springfield, Pebbles y Bam Bam ya no juegan inocentemente con Dino y Dora la exploradora dejó sus aventuras, todo porque algunos cibernautas los están desnudando y los exponen en actos sexuales ante la mirada de pederastas ávidos de placer.

Pero los dibujos animados no son las únicas presas de estas personas, miles de niños en todo el mundo -El Salvador no es la excepción- caen en redes de pedófilos por vacíos legales de los países o por la inadecuada supervisión de los padres mientras los infantes surfean por el ciberespacio.

Pese a los esfuerzos internacionales por erradicar el delito de la pornografía infantil, ésta práctica ha encontrado un aliado en la Internet y la era digital, ya que con sólo ingresar unas palabras “claves” y activar el buscador se pueden encontrar miles de sitios que difunden este tipo de materiales.

Muestra de ello es una búsqueda común y corriente de la frase “relatos eróticos de niños” en la cual aparecen inmediatamente por lo menos unos 124.000 resultados.

Alberto Mejía, jefe de delitos informáticos de Interpol en El Salvador, dijo que en la web el mayor número de infracciones –un 70 por ciento –se refiere a la pornografía infantil, y en menor grado se registran extorsiones, amenazas, estafas e incluso fraudes a instituciones bancarias.

Existen varios tipos de pornografía infantil: la técnica, que se refiere a la alteración de la imagen de niños para que luzcan mayores; la seudo pornografía, que son fotomontajes de infantes en cuerpos de adulto; el morfing, que es la modificación digital de una persona; los relatos de texto y la virtual, que se refiere a la recreación de dibujos animados.

“En estos casos no sólo se habla de niños de 15 ó 16 años, que es lo más común, la pornografía infantil es bien denigrante porque se ven menores de tres años o de un año en posiciones sexuales con este tipo de abusadores”, dijo el oficial a ContraPunto.

Mejía explica que todos estos delitos son tipificados dentro del crimen organizado internacional que se dedica a la proliferación, creación, distribución de este tipo de materiales, sin embargo en algunos países las leyes no les permiten ir mas allá.

El Código Penal salvadoreño establece que todo aquel que “produzca, reproduzca, distribuya, publique, importe, exporte, ofrezca, financie, venda, comercie o difunda de cualquier forma, imágenes, utilice la vos de una persona menor de dieciocho años, incapaz o deficiente mental, sea en forma directa, informática, audiovisual, virtual o por cualquier otro medio en el que exhiban, en actividades sexuales, eróticas o inequívocas de naturaleza sexual, explícitas o no, reales o simuladas, será sancionado con prisión de seis a doce años”.
Mejía comentó que desde julio de 2005 la unidad de investigación en el país ha registrado 18 casos de cibernautas procesados por pornografía infantil, luego que fueran alertados por contactos policiales en el exterior.

Porno infantil callejero

La pornografía infantil no es exclusiva de los usuarios de Internet, en muchas ciudades del país muchos vendedores de películas pornográficas comercian material de niños.

La División de Finanzas de la Policía Nacional Civil (PNC), encargada de combatir contrabando, ha identificado mayormente a San Salvador, La Libertad, Santa Ana y Sonsonate como los lugares donde se concentra la mayor distribución producción de estos materiales.

El jefe de la división, Hernán Peña Morales, explicó que durante algunos operativos de desmantelamiento de laboratorios de reproducción de audio y video ilegales, se encontraban con un 10 por ciento de pornografía y de este porcentaje, un 3 por ciento solía tener contenido porno infantil.

“No todos los laboratorios que se han desarticulado tienen contenido de pornografía, la mayoría se dedican a la producción de música y películas”, asegura Peña Morales.

Los operativos policiales, denominados “Mente Sana” iniciaron a partir de 2007 con el objetivo de contrarrestar la venta, distribución de este tipo de material.

Estadísticas policiales señalan que hasta mayo de 2009, se han decomisado un total de 8.309 discos de contenido pornográfico, del cual unas 200 unidades serían de temática infantil. El monto de este material decomisado ronda entre 16 mil 100 dólares.

Agrega que en los primeros cinco meses del año se han capturado a 18 personas por este delito, sólo en San Salvador se han capturado 7 personas por vender y distribuir pornografía infantil.

El jefe policial comentó que el costo de las películas pornográficas piratas, cuyos “protagonistas” son niños, puede variar entre dos y cinco dólares, pero que muchas veces suelen tener una mala calidad de producción.

“Esas películas no han sido filmadas en El Salvador. Hay algunas películas que se ven borrosas, de acuerdo a los peritajes que se han hecho, la mayoría las han bajado de Internet o han sido captadas por un teléfono”, dijo.

Luego de varias presiones de la población, que al transitar por las calles se topaban con pornografía, el año anterior los vendedores de películas y música anunciaron que ayudarían a erradicar este delito, aunque Peña sostiene que estos “los tienen bien guardados”.

Bajo mundo de Internet
Especialistas indican que algunas de las palabras claves que los cibernautas utilizan para buscar pornografía infantil son “preteens”, “angels”, “boylovers”, “pedoboy”, “fetishboy” o “lolitas”.

Hernán Peña dice que, de acuerdo a los peritajes que han realizado, este tipo de materiales muestra “a parte de las relaciones sexuales (explícitas), también hay torturas, maltratos contra la menor, porque obligan a la persona”.

Organizaciones internacionales no gubernamentales que rechazan estas prácticas estiman que podrían existir más de 100.000 sitios con pornografía infantil, sin que en algunos países pueda existir una regulación de estos espacios.

En algunos casos, los difusores de pornografía infantil usurpan fugazmente otras páginas para colgar el material, se intercambian en blogs o los colocan en las redes P2P, como Kazaa, Ares, Limaewire y Emule.

Alberto Mejía, de Interpol, dice que en El Salvador “se necesita una Ley que regule” el ciberespacio, además de que se tiene que regular a los proveedores de Internet.

Comentó que en algunos casos han tenido reportes de estas prácticas en el país, pero que las direcciones cibernéticas de los usuarios son manejados por los proveedores de Internet y por la de falta de una Ley, estas se niegan a brindar la información de los clientes.

Indicó que de las nueve empresas proveedoras, Telecom es la que mayor resistencia presenta a este tipo de peticiones.

El jefe de la Interpol espera que la Ley para la intervención de las comunicaciones pueda ser una herramienta útil para contrarrestar esta práctica, aunque señala que aun faltaría crear una Ley especial.

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